GP Australia – Liga Sórdida F1 2015

Dice mi querido Eloy Entrambasaguas que, en la rueda kármica de la F1 y el humor, las temporadas calamitosas en pista suelen ser muy divertidas fuera de ella. Incluso, en el colmo del boutaderismo, me decía que el 2007 – best season ever – tuvo, automovilísticamente, pocas carreras memorables.

Este va a ser, sin duda alguna, el clavo ardiendo al que agarrarnos en un 2015 que se dibuja catastrófico. Viendo el triste nivel del GP de Australia, llegaremos a decir: “una parrilla de salida con solo quince coches, 20 pit babes, 5 de las cuales se sentaron en un rincón a jugar a la brisca… y, al final, eran más gente que la que, a lo largo y ancho del planeta, se sentó delante del televisor a ver aquello”. No me extraña que tanto Alonso como su manager hiciesen piña con el sabio médico que le aconsejó volver para Malasia diciendo “Si hay que ir, se va, pero ir pa ná es tontería”… Así se ganan los Premios Nobel.

De hecho, Australia nos ofreció una avanzadilla de lo que será “Ver la F1 cuando no esté Alonso”. Mi primera reacción fue “Onvre… a falta de Alonso, voy siempre con Maldonado”. Y hete aquí que ¡sin ser culpa suya! el pobre héroe bolivariano no llegó ni a la primera curva (12 puntos para Raicoñen por haber liado la carambola que desembocó en el abandono de Pastor). Y poca más acción hubo en la carrera: algunas excursiones (1 punto para Checo y Ericsson), roturas de motor: 5 puntos para Lotus (nuevo motor, mismo drama), 5 puntos para Red Bull por el abandono de Kvyat, 5 puntos para Toro Rosso por la barbacoa de Verstappen y, por supuesto, el mejor de todos: 5 puntos con 10 de estilizo para McLaren por el reventón de motor de Kevin Magnussen… ¡en la vuelta de colocación en parrilla! Alonso, como el Cid, ya revienta motores desde su casa. Por supuesto, no me olvido de 12 puntos para Jenson por su endiñada a Pérez (Checo debería saber que no te la puedes jugar contra un desastre de coche que no tiene nada que perder). Aunque si Jenson sale ganando en algo es en…

¡El SUBLIME bigotón británico que se ha dejado! Ni perillitas ni barba ni hostias. ¡Ni siquiera bigotillo finito a lo Graham Hill, sino puro poderío a lo Astérix! Por gabacho que le quede, 20 puntos son 20 puntos. Y con ellos, se lleva otros 10 puntos por Star of the Race.

Jenson-Button-bigote-mustache

Más diversión hubo, sin embargo, en los pitstop. Force India se lleva 4 puntos por el desastre que le hicieron a Checo. Mejorados, por supuesto, por el 4+3 psicodramático del pit de Sainz Jr. Con de la Rosa fuera de juego, el poder gritar “¡Trata de apretar la rueda, Carlos!” va a suponer 3 puntos de psicodrama carrera a carrera. Lo cual es bueno, aunque es todavía mejor que los dos pilotos que más despuntaron en el GP de Australia – Sainz y Nasr – estén de tan buen ver. Ya lo saben: para ver gente fea ya está el congreso y si la F1 aspira a ser un deporte mundial tiene que erotizar a la ciudadanía y emular al Aquí hay tomate. Porque, como dependan solo de la patética acción que está ofertando en pista, están condenados a la irrelevancia.

Como mejor pit me quedo, por supuesto, con la Scuderia: siempre un valor seguro. Tienen 8 puntos por los dos desastres de Raicoñen, pero con 10 de estilo por la despiporrante reincidencia. Subrayada con estilizo, donaire y fulares por ese porte de galán de Mauricio Arrivabene. No lo duden: ha nacido una estrella. Y el mecánico de Ferrari al que le echó la bronca con las mejores maneras de Arturo Fernandez lo tiene bien claro.

Redondeando los puntos “menores” de escuderías tenemos a Red Bull, con sus papeleos y amenazas de dejar la F1 si la FIA no usa los “mecanismos de igualación” que le permitan recortar el terreno con Mercedes. La cosa oscila tanto entre el delirio y el mierdismo que prefiero dejarlo en tablas. Eso sí, les doy 5 puntos por el cruce de insultos que han tenido con Renault. ¡Así se echan los balones fuera! Mou estaría orgulloso.

Desde luego, si hay que buscar “mecanismos de igualación”, mejor es la opción del troleo que se marcaron Britney y Frigodedo en la rueda de prensa. Ante las chorradas de “esperamos que la competencia se acerque para tener un mundial más disputado”, Vettel respondió con un realista “¿Qué vais a hacer, levantar el pedal en la recta para que os alcancemos?”. Al final, las cosas se quedaron en 2 puntos para cada piloto después de que Rosberg decidiese invitar a Sebastian a la reunión de ingenieros el viernes en Malasia. Aunque Vettel luego los pierde con el -2 de no haber asistido a la reunión de ingenieros de Mercedes en Malasia. Set para Nico.

Y guardamos para el final los tres platos fuertes.

En primer lugar, el culebrón de Manor, que dará pie a múltiples conspiraciones. Cuando se daba por sentada su desaparición, para especial regocijo de gente que aspiraba a su parte del pastel económico (como los desahuciados Force India y, sobre todo, el rata de Ecclestone) de pronto la escudería resurge de sus cenizas como un gato Félix de los ingenios españoles. Entre todo el choteo de su resurrección el hecho ¡de que los discos duros con su software electrónico habían sido debidamente borrados de cara a la intervención del equipo! Eso ya son 3 puntos barcénicos. Como también son 3 puntos las caras de quedarse moscatel cuando, tras varios intentos no muy convincentes, deciden que el coche no podría arrancar en Australia. Lo cual son 20 puntazos. ¿Podrían las otras dos escuderías en liza disputarle el puesto a los 26 puntos de Manor? (Ferrari lo intentó pero, recordemos, se quedó en 18 notorios puntos).

McLaren, después de su inapelable triunfo en pretemporada, acometía con felicidad el GP de las antípodas. No pudieron anotarse puntos por la leche de Magnussen en los libres… ¡pero solo porque el piloto danés no tuvo una crisis amnésica! De haber sido ese el caso, la escudería de Woking ya habría ganado TODAS las ligas fantásticas de aquí al 2024. Luego llegó la magnífica rotura de motor en la vuelta de instalación (15 puntos ya comentados) y… la sorpresa: Jenson era capaz de llegar hasta el final. Puestos a recaudar puntos, había que aprovechar las confesiones de que, por lo que refería al accidente de Alonso, McLaren habían estado mintiendo a sabiendas desde el día 1. 3 puntos para Ron por su magnífico enmerdamiento, que no dudamos que irá a más. ¿Cómo pudo permitirse la F1 sobrevivir durante los años de Whitmarsh? Pues muy malamente. Así que 18 puntos para los chicos de Woking, que tampoco pueden con Manor.

El último contendiente es la escudería Sauber. El otrora aburrido equipo suizo se ha beneficiado tanto de las mejoras del motor Ferrari como de la catástrofe de Renault y ha logrado su mejor resultado en mucho tiempo. Todo pintaba bien para el equipo de Hinwill…

Pero no contaban con ¡VANRDERGLANDE!

También llamado “VanderJRANDE” después de la que logró liar el piloto holandés. Pero me quedo con el glande: tanto por lo bueno que está como por su mítica frase por radio “¡Hay algo entre mis piernas, se está moviendo!”.

El caso es que Giedo demostró algo que habría que refrescar sistemáticamente: la justicia ordinaria se folla a la deportiva por todos los agujeros. Así que, cuando llevó a Sauber a los tribunales para que cumpliesen su contrato (básicamente, dejarle correr en el 2015), Giedo llevaba todas las de ganar. 10 puntos iniciales para Sauber a los que añadir otros 10 puntos de la sentencia que daba la razón a Venderglande. ¡Pero lo bueno venía después! Sauber comenzaba con sus técnicas de enfarragamiento: lograba que Vanrderglande no tuviese la superlicencia, le negaba el pase de paddock. Y, así y todo, Giedo se colocaba un mono que le venía pequeño, se paseaba por el pit y hacía que le ajustasen el asiento. ¡Todo para que nadie corriese en la FP1! Más que nada porque Monisha, la jefa de equipo, estaba amenazada de cárcel. Al final, todo se arregló económicamente y Giedo publicó una foto conduciendo una elevadora para celebrarlo y chotearse del asunto. Si todo eso no son 10 puntos y otros 10 de Team of the race, que venga Peich y lo vea.

Así que, viendo la longitud de la crónica, debo concluir que Eloy tenía razón: ponzoñas en la pista pueden ser fascinantes fuera de ella. Como el detalle de relaciones públicas de Alonso por el que le doy 3 puntos al asturiano: entre toda la aparatosa debacle de McLaren, SÓLO publicó un tuit: #forzaJules.

Y este es el nivelón que tendrán que superar las restantes carreras del año para que no terminemos circuncidándonos con la tapa de un yogur. No es cosa sencilla, pero hay que intentarlo. Porque el tercer título para el Mierda ya se da por descontado.

 


 

Como siempre. Si está en desacuerdo, cree que algo debería puntuarse más o menos,  o piensa que se nos ha pasado algo relevante de ser puntuado, deje su opinión los comentarios de esta entrada. ¿Qué como se puntúa en este sitio de F1 humor? ¿Que todavía no se ha hecho un equipo?  ¿Que quiere aún más tonterías sobre F1? ¿Que quiere seguir la información de esta liga en Twitter?  ¿Que si le echa a su cónyuge veinte polvos al día y quiere saber si eso es bueno o malo? Eso no es buneo ni es malo… ¡Eso es mentira!